Retoños de plántulas parecen agrietar o abrirse espacio entre el concreto, cemento, vitrificado u otro tipo de cubierta que nos separa y acerca al “suelo”. No respetan zócalos, ni adoquinadas vías, retan la gravedad y asoman por paredes y desagües; como salvajes malezas reiteran su presencia urbana, cultural… y su permanencia como naturaleza.
Con esta colección pretendemos encontrar la belleza en lo mínimo, la estética subyacente en el universo de lo cotidiano.