Esta es una colección de imágenes que evidencia la experiencia cotidiana del arte en la ciudad. Muestra la vinculación sensible del transeúnte de la plaza Botero, con la obra de este artista, señalando lo que más le llama la atención de esta.
La curiosidad, la buena fortuna, el misticismo y la sexualidad, se mezclan en el deseo y acto de tocar dejando una huella evidente que establece una relación entre lo público y lo privado, lo sagrado y lo profano.